La inauguración de 6GLabNet por parte de la Universitat Politècnica de Catalunya - Barcelona Tech (UPC), celebrada el pasado 8 de abril, resume bien el estado actual del 6G en España. Con distintos proyectos en marcha, no hablamos de una carrera comercial, sino de una fase de preparación en la que toman forma infraestructuras de prueba, financiación pública, colaboración entre universidades y empresas, y primeros casos de uso en entornos reales.

Un momento que se caracteriza por la cooperación entre actores que buscan tomar posiciones antes de la siguiente gran transición tecnológica. En ese contexto, Catalunya, con 6GLabNet y 6GStarLab, Andalucía con el Proyecto PANDORA, y Madrid, con Multi X y ENABLE-6G, aparecen como focos especialmente activos dentro del ecosistema español.

Con estas iniciativas, el 6G se perfila, más allá de la próxima generación móvil, como una nueva capa de conectividad inteligente donde la red deja de ser un canal de transporte para convertirse en un sistema capaz de gestionar, optimizar y proteger el tráfico en tiempo real. Más allá de la expectación que rodea al 6G, el verdadero avance se está produciendo en infraestructuras de prueba, capacidades de red y modelos de gestión cada vez más inteligentes.

Las organizaciones que entiendan este cambio desde la arquitectura de red estarán en mejor posición para aprovechar todo su potencial cuando llegue el despliegue comercial.

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Claves del proyecto 6GLabNet de la UPC

La Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech (UPC)  presentó el pasado 8 de abril 6GLabNet, una infraestructura experimental concebida para probar y validar tecnologías y servicios de comunicaciones de nueva generación en condiciones reales.

La red conecta los campus de Barcelona y Castelldefels mediante una infraestructura híbrida fijo-móvil de más de 30 kilómetros, apoyada en 32 kilómetros de fibra óptica y una red móvil 5G+ diseñada para facilitar la transición hacia el 6G. La iniciativa aporta una primera clave importante para cualquier empresa: el 6G no empieza con una nueva tarifa móvil, sino con redes experimentales, inteligencia artificial integrada en la infraestructura y entornos donde validar productos, servicios y aplicaciones antes de su llegada al mercado.

El proyecto catalán destaca por varios motivos. Según la UPC, 6GLabNet integra inteligencia artificial en la propia red para automatizar su configuración y gestión, e incorpora estaciones base al aire libre en frecuencias milimétricas, una capacidad clave para ensayar tecnologías de nueva generación en escenarios reales.

Esto permite trabajar sobre casos de uso como: 

  • conducción autónoma y asistida,
  • pilotaje remoto de drones
  • aplicaciones de agricultura inteligente
  • robótica avanzada
  • soluciones de Industria 4.0 
  • experiencias de realidad aumentada y vídeo en tiempo real


Todos estos escenarios exigen baja latencia, alta capacidad y una red mucho más inteligente y adaptable que las actuales.

Más allá de lo técnico, 6GLabNet cobra especial relevancia por su vocación de transferencia. La infraestructura está abierta a investigadores, empresas y administraciones públicas para validar prototipos, ensayar servicios antes de su despliegue a gran escala y reducir el riesgo asociado a la adopción de nuevas tecnologías de conectividad.

 

Estrategia 6G: ganar posición tecnológica

El arranque del 6GLabNet confirma que el debate sobre el 6G en España va más allá del entorno académico y ha empezado a traducirse en activos tangibles: bancos de pruebas, entornos de validación y redes capaces de ensayar soluciones fuera del laboratorio, con el objetivo de acortar tiempos de desarrollo, reducir riesgos y preparar futuras aplicaciones antes de su llegada al mercado.

Este desarrollo está alineado con la forma en que Europa plantea la carrera del 6G antes de que exista un despliegue comercial. Es decir, no se trata de correr más, sino de ganar posición tecnológica: desarrollar talento, generar propiedad intelectual, participar en la definición de estándares y construir una base industrial capaz de competir en áreas estratégicas como la inteligencia artificial de red, la eficiencia energética, la sensórica integrada o la ciberseguridad avanzada.

 

Iniciativas 6G en España

Además del proyecto de la UPC en Catalunya, en Andalucía, Vodafone y la Universidad de Málaga han completado en 2026 el despliegue de una red móvil avanzada 6G-5G para investigación, en el marco del Proyecto PANDORA. La infraestructura está concebida para validar tecnologías en condiciones reales y reforzar las capacidades científico-técnicas de la universidad en redes móviles de nueva generación.

Madrid también ocupa una posición relevante en este mapa. La Universidad Carlos III de Madrid coordina MultiX, un proyecto europeo orientado a avanzar hacia redes capaces de observar el entorno e interactuar con él en tiempo real mediante percepción multisensorial.

En esa misma línea, resulta significativa la iniciativa ENABLE-6G, liderada por IMDEA Networks junto con Telefónica, NEC y BluSpecs. Este proyecto nacido en 2023, está centrado en retos como la eficiencia energética, la privacidad o la integración entre comunicación y sensado.

Otro proyecto significativo es 6GStarLab, impulsado por la fundación privada i2CAT junto con Open Cosmos. En este caso, el foco se sitúa en las redes no terrestres: un laboratorio 6G en órbita baja pensado para validar tecnologías que integren infraestructura terrestre y espacial.

Estas iniciativas nos muestran cómo en España se teje una red en la que conviven laboratorios universitarios, programas públicos de financiación, operadores, centros de investigación y empresas tecnológicas.

Todos estos proyectos tienen en común:

  • El enfoque en transferencia real al mercado, reduciendo riesgos y acelerando la innovación.
  • La alineación con la estrategia europea en soberanía tecnológica y transformación digital.
     

Estos proyectos también apuntan hacia un modelo en el que la red será cada vez más autónoma, distribuida y crítica para la operación del negocio. Una realidad que exigirá nuevas capacidades de gestión, visibilidad y control centralizado.

 

El impulso público: ÚNICO I+D 6G

Las políticas públicas emprendidas en los últimos años han facilitado el desarrollo de estos proyectos. En 2023, el Gobierno de España lanzó la convocatoria ÚNICO I+D 6G 2022 con 48 proyectos financiados y cerca de 49 millones de euros destinados a fortalecer el ecosistema de investigación de la próxima generación móvil.

En 2024, amplió esa apuesta con 62 millones de euros para 43 proyectos dentro de la convocatoria ÚNICO I+D 6G 2023.

España no lidera por sí sola la carrera europea del 6G. Sin embargo, sí que con estas convocatorias favorece la construcción, anticipándose al esperado despliegue comercial, de una base relevante dentro del ecosistema comunitario gracias a la combinación de financiación pública, capacidad investigadora e infraestructuras de experimentación.

 

El 6G para las empresas

Para el tejido empresarial, el mensaje principal es que el 6G no será solo una evolución tecnológica, sino un cambio en la forma de entender la red. Las organizaciones pasarán de gestionar infraestructuras de conectividad a operar entornos complejos, distribuidos y altamente dinámicos, donde múltiples sedes, dispositivos, nubes y aplicaciones deberán funcionar como un único sistema.

Esto abre oportunidades en ámbitos como comunicaciones industriales, automatización avanzada, sensórica conectada, edge computing, sistemas autónomos, realidad extendida y servicios críticos de baja latencia.

En ese contexto, la capacidad de orquestar, securizar y optimizar la red de forma centralizada será tan importante como la propia conectividad. Un nuevo salto tecnológico que, unido a las exigencias normativas de la Unión Europea, como la NIS2, reforzará la necesidad de contar con tecnologías SD-WAN – redes definidas por software –, como SAIWALL Secure SD-WAN, capaces de orquestar todo lo que ocurre en la red sin crear dependencias de los grandes operadores.