La expansión de la inteligencia artificial (IA), el IoT, la automatización industrial y los servicios en tiempo real están impulsando la necesidad de procesar parte de los datos más cerca de donde se generan. Es lo que se denomina el edge. En esta nueva etapa en la evolución de la infraestructura digital empresarial, cloud y edge no compiten; se complementan, integrándose en el modelo cloud-edge continuum. En este entorno digital, la red se convierte en la pieza que permite conectar, proteger y gobernar esta infraestructura distribuida, y las soluciones de conectividad con tecnología SD-WAN son estratégicas.

El cloud es imprescindible para escalar, almacenar, analizar y desplegar servicios globales. Pero muchas operaciones críticas necesitan cada vez más proximidad, baja latencia, autonomía y control local. Por ello, el edge computing se encuentra en una fase de adopción creciente. Aunque su implantación todavía no es homogénea, ya no es una tecnología experimental. Avanza especialmente en sectores donde la baja latencia, la continuidad operativa y el procesamiento local del dato son críticos.

En la empresa, no se trata de elegir entre cloud o edge, sino gobernar de forma segura un modelo híbrido y distribuido. Y en ese universo, la red se convierte en la capa que permite conectar, proteger y ordenar la infraestructura digital. Para Saima Systems, esta transformación confirma que cuanto más distribuida es la empresa, más estratégica se vuelve su red con capacidades avanzadas como la solución SAIWALL Secure SD-WAN.

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Edge computing, tendencia emergente

Durante años, el cloud ha ayudado a las empresas a digitalizarse con más rapidez, sin depender tanto de servidores propios ni de infraestructuras locales difíciles de escalar. Pero el crecimiento del dato, la automatización y la necesidad de operar en tiempo real están cambiando el mapa de la infraestructura digital.

Hay varios indicadores que muestran esta evolución. La Comisión Europea sitúa el cloud y el edge computing entre las tecnologías clave para la evolución de la infraestructura digital europea. Se señala que el desplazamiento gradual de datos y servicios cloud hacia el edge forma parte del desarrollo de infraestructuras cloud seguras, sostenibles e interoperables. Otro dato interesante: el gasto europeo en edge computing alcanzó los 33.500 millones de euros en 2022 y se proyecta hasta los 56.800 millones en 2026, con un crecimiento anual compuesto del 14,1%, según EUCloudEdgeIoT.

Esta expansión ya se observa en casos concretos:

  • En la industria, el edge empieza a utilizarse para mantenimiento predictivo, control de calidad en tiempo real y detección de anomalías en líneas de producción.
  • En retail, puede aplicarse a la gestión de stock, la analítica de tienda, la prevención de pérdidas y la continuidad de operaciones en el punto de venta.
  • En logística, se vincula a almacenes automatizados, seguimiento de mercancías y control de flotas.
  • En sanidad, a dispositivos conectados, monitorización remota y análisis de imagen.
  • En videovigilancia inteligente, permite procesar grandes volúmenes de vídeo cerca de la cámara, sin tener que enviarlo todo al cloud.

 

Edge, procesar más cerca

El interés por el edge computing responde a una realidad muy concreta: las empresas generan cada vez más datos fuera del centro de datos tradicional. La industria conectada, el retail inteligente, la logística avanzada, la sanidad digital, la videovigilancia, el mantenimiento predictivo o los sistemas de IA aplicada a operaciones necesitan procesar información en entornos cada vez más distribuidos.

En muchos de estos escenarios, enviar todos los datos al cloud no siempre es la opción más eficiente. Puede generar latencias innecesarias, elevar costes de transmisión, aumentar la dependencia de la conectividad o dificultar el control sobre determinados flujos de información.

Su objetivo no es sustituir al cloud, sino complementarlo:

  • El cloud sigue siendo esencial para almacenar grandes volúmenes de información, entrenar modelos de inteligencia artificial, centralizar aplicaciones corporativas o desplegar servicios a gran escala.
  • El edge acerca la capacidad de procesamiento a los puntos donde la empresa necesita actuar con rapidez, eficiencia o autonomía. Añade proximidad, velocidad y capacidad de respuesta en el lugar donde se produce la actividad.

 

La Comisión Europea también vincula la evolución del cloud y el edge computing con el desarrollo de infraestructuras digitales más interoperables, seguras y fiables. En el marco de la Estrategia Europea de Datos, este movimiento hacia el edge forma parte de la construcción de un ecosistema europeo más preparado para gestionar y compartir datos con garantías, así como de la construcción de la soberanía digital.

 

¿Qué es el cloud-edge continuum?

Cada vez se habla más de cloud-edge continuum para describir esta nueva etapa. El concepto hace referencia a un modelo en el que cloud, edge, IoT, centros de datos, sedes corporativas y dispositivos conectados forman parte de una misma arquitectura distribuida.

En este modelo, las cargas de trabajo se ubican allí donde tiene más sentido ejecutarlas: en el cloud, en un centro de datos corporativo, en una sede, en una planta industrial o en el propio dispositivo. La decisión dependerá de factores como la latencia, la seguridad, el coste, la criticidad del proceso, la disponibilidad de conectividad o los requisitos regulatorios.

La Unión Europea está impulsando precisamente esta convergencia entre cloud, edge e IoT. La iniciativa EUCloudEdgeIoT trabaja sobre el desarrollo del Cloud, Edge and IoT Continuum, promoviendo la cooperación entre proyectos de investigación, proveedores, desarrolladores, empresas usuarias y potenciales adoptantes de este nuevo paradigma.

Para la empresa, este cambio supone que la infraestructura digital deja de estar concentrada en unos pocos puntos y pasa a distribuirse en múltiples capas. El dato se genera en el extremo, puede procesarse parcialmente allí, viajar hacia plataformas cloud, integrarse con aplicaciones corporativas y volver convertido en decisión operativa.

 

Ventajas del edge computing para la empresa

El edge computing aporta valor cuando la empresa necesita actuar con rapidez, reducir dependencias o gestionar mejor el dato en origen.

Principales ventajas:

  • La reducción de la latencia. Cuando una máquina debe detenerse ante una anomalía, una cámara debe detectar un riesgo o una aplicación industrial debe reaccionar en milisegundos, procesar cerca del punto donde se genera el dato puede ser decisivo.
  • La mejora de la continuidad operativa. Procesar ciertos datos en local permite mantener operaciones críticas incluso ante incidencias de conectividad.
  • La optimización del tráfico y de los costes. No todos los datos tienen el mismo valor. En muchos casos, puede ser más eficiente procesar información en origen, filtrar lo relevante y enviar al cloud solo aquello que realmente debe almacenarse, analizarse o integrarse con otros sistemas.
  • El refuerzo de la seguridad y el control. Procesar determinados datos cerca de su origen puede ayudar a limitar exposiciones innecesarias, segmentar mejor los flujos de información y aplicar políticas más ajustadas al contexto de cada sede, dispositivo o aplicación.
  • El fortalecimiento de la soberanía digital. Decidir dónde se procesan los datos, bajo qué condiciones y con qué nivel de control se está convirtiendo en un factor estratégico.

 

El edge y la red corporativa

A medida que la infraestructura se distribuye, la red adquiere un papel más estratégico. Ya no se trata solo de conectar usuarios con aplicaciones, sino de conectar sedes, nubes, dispositivos, máquinas, sensores, datos y cargas de trabajo distribuidas.

Esto obliga a las empresas a revisar su arquitectura de conectividad. Un modelo cloud-edge necesita redes capaces de ofrecer visibilidad sobre el tráfico, control centralizado, segmentación, cifrado, priorización de aplicaciones críticas, alta disponibilidad, gestión multioperador y capacidad de integrar sedes, cloud y entornos edge.

La complejidad aumenta especialmente en organizaciones con muchas delegaciones, plantas industriales, puntos de venta, usuarios remotos o entornos híbridos. En estos casos, la red debe ser flexible para adaptarse a diferentes escenarios, pero también suficientemente gobernable para mantener seguridad, trazabilidad y continuidad.

 

SAIWALL Secure SD-WAN y cloud-edge continuum

En este escenario, SAIWALL Secure SD-WAN, la solución SD-WAN de Saima Systems, permite a las empresas avanzar hacia una conectividad más preparada para arquitecturas distribuidas. Su valor está en facilitar una gestión centralizada de la red, proteger las comunicaciones entre sedes, aplicar políticas de seguridad, reforzar la continuidad del negocio y mejorar la visibilidad sobre el tráfico corporativo.

En un modelo cloud-edge, estas capacidades son especialmente relevantes. La empresa necesita decidir qué tráfico va al cloud, qué procesos deben mantenerse cerca del dato, cómo se protegen las comunicaciones entre sedes y cómo se garantiza el servicio cuando la infraestructura digital se reparte entre múltiples ubicaciones.

SAIWALL Secure SD-WAN ayuda a construir una red más segura, resiliente y gobernable. Una red capaz de acompañar a la empresa en este entorno donde las aplicaciones, los datos y las decisiones ya no residen en un único lugar.