En 2025, el Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas (IYQ 2025) ha dibujado un nuevo escenario para las empresas. La cuántica llega como servicio desde la nube (QaaS) y abre casos de uso en optimización, simulación y ciberseguridad al alcance de las empresas.

Además, este salto tecnológico impacta de lleno en la infraestructura de red, área estratégica en este nuevo escenario de la economía digital. Para aprovechar las capacidades cuánticas accesibles a través de la nube, las organizaciones necesitan redes mucho más seguras, segmentadas y preparadas para conectar sedes, datos y servicios distribuidos en múltiples nubes con baja latencia y control extremo sobre el tráfico.

Índice del contenido

La cuántica, en la hoja de ruta de gobiernos y empresas

El IYQ 2025 ha sacado la cuántica del nicho académico y la ha colocado en la agenda de políticas públicas, inversión y estrategia empresarial, con nuevas hojas de ruta, programas específicos y cumbres internacionales orientadas a acelerar el desarrollo de hardware, software y talento. 

En España, el impulso se ha materializado en iniciativas como Quantum Spain y en la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas 2025-2030, que consolidan el papel de nuestro país dentro del mapa cuántico europeo. Para las organizaciones –empresas y administraciones– esto se traduce en un mensaje claro: la cuántica es una línea de innovación estratégica donde conviene empezar a tomar posiciones. 

El IYQ 2025 ha actuado como tractor del ecosistema local, con hitos como la integración de los primeros ordenadores cuánticos en el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) dentro de Quantum Spain. 

Para las empresas catalanas y españolas, esto se traduce en cercanía a infraestructuras y programas que facilitan el acceso y se traduce en:

 

  • Capacidades avanzadas
  • Talento
  • Proyectos piloto
  • Reducción de barreras frente a hubs lejanos
  • Refuerzo de la necesidad de disponer de redes capaces de conectar de forma segura sus sedes con estos recursos de supercomputación y servicios cloud

 

 

La estrategia cuántica 2025-2030 de la UE

En paralelo al IYQ 2025, la Unión Europea presentaba la Quantum Europe Strategy 2025-2030, con el objetivo declarado de convertir a Europa en líder mundial en tecnologías cuánticas antes de final de década. Esta hoja de ruta refuerza el programa Quantum Flagship y se articula en varios ejes:

 

  • Impulsar la investigación y la innovación
  • Desplegar infraestructuras cuánticas como la futura red de comunicaciones EuroQCI
  • Acelerar un ecosistema industrial y de startups cuánticas
  • Aplicar estas tecnologías en ámbitos estratégicos
  • Cerrar la brecha de talento con programas de formación y capacitación

 

Para las empresas europeas, este marco supone un entorno más favorable para acceder a proyectos, financiación e infraestructuras cuánticas dentro de la propia UE. Al mismo tiempo, implica un aumento de las exigencias en materia de ciberseguridad y preparación de sus redes para integrar comunicaciones y servicios cuánticos de forma segura.

 

QaaS: la cuántica desde la nube

Una de las grandes aportaciones del IYQ 2025 ha sido dar visibilidad a un modelo que facilita la adopción empresarial: Quantum as a Service (QaaS). En lugar de invertir en hardware propio, las compañías pueden acceder a recursos cuánticos alojados en la nube para explorar casos de uso en optimización logística, simulación de materiales, gestión de riesgos financieros o ciberseguridad avanzada. 

Este enfoque reduce la barrera de entrada y permite que pymes y grandes organizaciones experimenten con capacidades cuánticas de forma gradual, integrándolas en sus arquitecturas. Pero también plantea una exigencia clara a la infraestructura de red: conectar de forma segura, fiable y con la latencia adecuada múltiples sedes, usuarios y servicios distribuidos en distintas nubes y regiones.

 

La red: pieza estratégica de la revolución cuántica

Si algo ha dejado claro el IYQ 2025 es que la revolución cuántica no ocurrirá en el vacío: se apoyará sobre infraestructuras muy avanzadas. Cada vez que una empresa accede a un servicio QaaS, se conecta a un laboratorio remoto o integra resultados cuánticos en sus aplicaciones, depende de una red que debe ser segura, segmentada, multi-cloud y gestionable de forma centralizada. 

La conectividad es una pieza estratégica. De ella dependen:

 

  • La experiencia de usuario
  • La continuidad de negocio
  • La capacidad de innovar sin añadir complejidad incontrolable a la arquitectura de IT

 

 

Una red preparada para lo que viene: el papel de SAIWALL

El balance del IYQ 2025 nos indica que la cuántica avanza y cada vez más se consumirá como servicio desde la nube, integrada en ecosistemas híbridos y multi-cloud. Para muchas organizaciones, la pregunta ya no es si la cuántica llegará a su sector, sino si su infraestructura de red estará preparada cuando lo haga.

Con SAIWALL Secure SD-WAN, en Saima Systems ayudamos a que esa preparación empiece hoy:

 

  • Una única capa de conectividad global
  • Segmentada y cifrada de extremo a extremo
  • Capaz de integrar sedes distribuidas, centros de datos y proveedores cloud
  • Visibilidad total y gestión centralizada

 

De este modo, las empresas pueden seguir desplegando servicios digitales avanzados, incluidos los futuros servicios cuánticos en la nube, sobre una red diseñada para crecer con ellas, sin renunciar a la seguridad ni al control.