El nuevo DNA sustituirá el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas (EECC)
Europa ha arrancado el proceso formal para redefinir el marco de sus redes digitales con el Reglamento Digital Networks Act (DNA). Los días 20 y 21 de enero de 2026, la Comisión Europea presentó en Estrasburgo su propuesta de Reglamento de Redes Digitales, que ahora inicia su recorrido legislativo en el Parlamento Europeo y en el Consejo. El Reglamento podría aprobarse en torno a 2027 y empezar a aplicarse de forma progresiva a partir de entonces.
El Digital Networks Act va a redefinir cómo se regulan las redes y servicios de telecomunicaciones en la UE. La conectividad deja de ser “solo IT” y pasa a ser un activo regulado de forma más homogénea en toda Europa, con más foco en seguridad, resiliencia y capacidad para soportar servicios críticos.
El DNA sustituirá al actual Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas (EECC), en vigor desde 2018, y unificará en un texto varias normas dispersas sobre conectividad, espectro y servicios digitales. El objetivo es dotar a la Unión Europea de redes de muy alta capacidad, más seguras y resilientes, capaces de soportar la próxima ola de servicios críticos: desde la telemedicina hasta los vehículos conectados, la automatización industrial y los servicios cuánticos en la nube (QaaS).
El DNA está llamado a convertirse en la nueva “constitución” de las telecomunicaciones europeas. La propuesta prevé periodos transitorios para que operadores y autoridades se adapten gradualmente, de manera que muchas obligaciones se aplicarán de forma progresiva a lo largo de varios años.
Para las empresas, esto significa que 2026 y 2027 serán años clave para anticipar cambios y planificar la evolución de sus infraestructuras de red.
Índice del contenido
La red, pieza clave para los negocios
Redes como activo estratégico
La norma refuerza la idea de que la red es una pieza clave para la continuidad del negocio, con más exigencias sobre disponibilidad, calidad de servicio y capacidad, especialmente en sectores críticos.
Entornos distribuidos y cloud
El DNA se diseña pensando en sedes remotas, IoT, teletrabajo y aplicaciones en la nube, lo que empuja a las organizaciones a abandonar infraestructuras heredadas y migrar hacia redes de muy alta capacidad, segmentadas y observables.
Más seguridad y resiliencia
El DNA se alinea con NIS2 (directiva europea en ciberseguridad para sectores esenciales y servicios digitales críticos en la UE) y con la revisión del Cybersecurity Act. Se eleva la exigencia en gestión de riesgos, monitorización, notificación de incidentes y protección de la cadena de suministro.
Escala europea más sencilla
Al ser un Reglamento, busca que las reglas sean iguales en toda la UE. Se facilita la contratación de servicios de conectividad y seguridad homogéneos y el despliegue de arquitecturas comunes en varios países.
Nuevas posibilidades de colaboración
El enfoque favorece modelos de coinversión y compartición de infraestructuras, abriendo la puerta a proyectos conjuntos con operadores y proveedores tecnológicos (por ejemplo, redes privadas 5G, SD-WAN o SASE).
Reglamento de Redes Digitales vs. Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas
Desde el punto de vista jurídico
EECC: Directiva que cada Estado miembro transpone a su ley nacional, generando diferencias en plazos y requisitos entre países.
- DNA: Reglamento de aplicación directa que sustituirá al EECC y agrupará además el Reglamento de Internet Abierto, el Reglamento BEREC, el programa europeo de política de espectro y partes de la Directiva de e-Privacy.
Alcance y filosofía
EECC: centrado en servicios de comunicaciones electrónicas “clásicos” y en la regulación ex ante de operadores dominantes.
- DNA: se orienta a “redes digitales” en sentido amplio (conectividad, cloud, servicios digitales), busca más armonización y pone el acento en inversión, compartición de infraestructuras y resiliencia.
Preparar la conectividad empresarial para el DNA
Para las organizaciones que dependen de la conectividad, el DNA implica tomar decisiones concretas en los próximos años. Algunas líneas de acción que deben tener en cuenta las empresas son:
Revisar la red actual. Evaluar si la infraestructura soporta los escenarios críticos del negocio (teletrabajo, sedes remotas, OT/entornos industriales, servicios en tiempo real) y dónde existen cuellos de botella.
Identificar dependencias heredadas. Detectar tecnologías y arquitecturas legadas que será necesario modernizar en un horizonte de 2–3 años (por ejemplo, enlaces punto a punto poco flexibles, equipos sin soporte o sin capacidades de visibilidad avanzada).
Priorizar ciberseguridad y resiliencia. Alinear los planes de seguridad con los requisitos de NIS2 y del propio DNA: gestión de riesgos, segmentación de la red, monitorización continua, respuesta a incidentes y continuidad de negocio.
- Pensar en clave europea. Si la organización opera en varios países, empezar a diseñar una arquitectura de red y de seguridad coherente a escala UE, aprovechando la futura armonización normativa y el “pasaporte” europeo de servicios.
¿Cómo puede acompañar Saima Systems a pymes y organizaciones?
En Saima Systems seguimos de cerca la evolución del Digital Networks Act para traducir el lenguaje regulatorio en decisiones tecnológicas concretas:
- Evaluamos hasta qué punto la red actual está alineada con los requisitos de capacidad, seguridad y resiliencia que impulsa el DNA.
- Diseñamos hojas de ruta de evolución hacia arquitecturas de red de muy alta capacidad, preparadas para entornos cloud, IoT y trabajo híbrido.
- Alineamos tecnologías como SAIWALL, SD-WAN, SASE y servicios gestionados de ciberseguridad con las nuevas exigencias de protección, continuidad de servicio y gestión de incidentes.
Si quieres analizar cómo puede impactar el Digital Networks Act en la red de tu organización y qué pasos dar para anticiparte, en Saima Systems podemos ayudarte a trazar ese plan.
Para saber más
Puedes consultar la información oficial y la propuesta completa en la página de la Comisión Europea dedicada al Digital Networks Act (DNA): https://digital-strategy.ec.europa.eu/en/policies/digital-networks-act